sábado, noviembre 17, 2012

Cuento: El Guerrero Caído

Hubo una vez una gran batalla entre dos ejércitos enemigos. Después de que esta batalla había acabado, sobre el campo de batalla habían quedado regados muchísimos cuerpos. La mayoría de estos yacían sin vida, mientras que otros estaban heridos y tendrían el mismo destino que el de sus compañeros. Había un guerrero en especial. Él era una de los más fuertes y valientes que existían en ese tiempo. Lamentablemente había caído gravemente herido en aquella batalla y él no creía poder salvarse. Podía apreciar claramente lo que se encontraba a su alrededor: era un campo de muerte.Mientras sentía que la sangre abandonaba su cuerpo se preguntaba porque no había muerto de un sólo golpe. Hubiera sido eso mucho mejor a que sufrir una muerte lenta observando los demás cuerpos. Quizá estaba predestinado a ser salvado y tendría que esperar a que alguien viniera a rescatarlo de esa penosa situación. Este guerrero estaba pensado en cada movimiento que había hecho durante la batalla tratando de encontrar algún error que él hubiera hecho. Estuvo feliz porque en realidad no cometió ningún error. Era un guerrero excelente y no había sido vencido. Los enemigos fueron tantos que no había posibilidad de salir victorioso, sólo de escapar pero eso no era una posibilidad para un verdadero guerrero. El tiempo pasaba y el guerrero no tenía ninguna conciencia de ello. No sabía si pasaban minutos u horas. Pero ya notaba que había dejado de sangrar. No sentía su cuerpo. el viento soplaba, el sol empezaba a ocultarse, se podía sentir el olor del pasto, el suelo húmedo, el latido del corazón. En ese corazón latiente este guerrero sintió una extraña sensación. En realidad si había sido vencido, pensó el. Ya que había aceptado su destino. El de morir en aquel campo, a menos que alguien viniera a rescatarlo. Después de la batalla el había cambiado totalmente. Ya no era el mismo guerrero que era antes de la batalla, que creía que mientras su corazón siguiera latiendo daría todo de él. Se acordó de aquello y se dijo a si mismo que en esta vida no hay atajos. Si uno cae simplemente tiene que levantarse, no importa lo que suceda fuera de nosotros, esta lucha siempre es interior. En ese momento el guerrero volvió a ser el mismo que era siempre, y sentía su corazón latiendo y esto significaba que aún podía seguir luchando. No hay atajos, no hay caminos fáciles, una lucha es siempre digna y hay que afrontarla cara a cara. Hay que tener el valor de mirar a la muerte a los ojos.

El guerrero pudo caminar y moverse de aquel campo. Llegó a un lugar donde se encontraban muchas flores. Giró mirando por todos lados y no pudo observar a ningún ser humano. Se encontraba completamente sólo en un lugar hermoso con bellas flores y algunas aves que se acomodaban en las ramas de los árboles para empezar su sueño con el anochecer. El guerrero cayó y frente a su rostro había una rosa hermosa. Pudo sentir su aroma y se sintió feliz. Esta había sido su última batalla y estaba feliz de haberla luchado con valor. Cerró los ojos en paz.

martes, noviembre 13, 2012

C'est la Vie !

C'est la Vie .... muchos lo dicen ... muchos lo repiten ... c'est la vie ... o en nuestro idioma: así es la vida. A veces tiene esta frase un significado ambigüo. Primero podría ser que significa que la vida es así, y no hay nada que se pueda hacer contra ella. No importa qué problema se acerque o que suceda a nuestro alrededor... c'est la vie ... no hay nada que podamos cambiar. Es una frase conformista y de perdedores, si uno lo de ve ese sentido. Pero si uno lo toma de otro sentido, este sería el de que hay siempre cosas en la vida que están regidas por ciertas leyes y estas leyes son inquebrantables. Es decir que si uno va contra una de estas leyes va a tener que pagar las consecuencias. Estas leyes no se encuentran por supuesto dentro del dominio humano, sino que son leyes del universo, de la creación, de la vida en sí. Este es un punto muy diferente al primero pues el segundo nos dice que podemos hacer nuestra vida como queramos. La podemos formar y la creamos en realidad día a día, minuto a minuto, con cada pensamiento y con cada acto. Con cada elección estamos formando nuestra vida. No hay nada con que conformarse. C'est la vie no significa que debamos conformarnos con la vida, al contrario, el sentido de la vida es totalmente lo opuesto y ese es formar nosotros mismo nuestras vidas. C'est la vie tiene un significado con sentido cuando se aplica a reacciones de la naturaleza (siendo naturaleza TODO, quizá un pseudónimo de DIOS) a cosas que hemos hecho. Pero c'est la vie es en realidad: esto que esta pasando es una consecuencia natural de lo que has hecho, pero no quiere decir por nada que deba quedarse ahí. Ya que esta frase corre el peligro de ser malinterpretada y por lo tanto de acabar poniéndonos en un estado conformista del cual creémos con seguridad que todo va a continuar como tal esta y que no podemos hacer nada para cambiarlo, me parece correcto buscar otra frase con la cual se pueda mejor expresar su verdadero y mejor significado: La piedra ha caído, no la piensas recoger? ( La pierre est tombée. Est-ce que tu ne pense pas la recueillir? ). Pero ya que la palabra Vida está incluída en la frase sería mejor dejarla ahí. Quizá: Ce n'est pas la vie ! C'est ta Vie. (Así no es la vida, es sólo tu vida).