jueves, diciembre 29, 2016

Poema de Adviento


Hay un poema alemán que es muy bonito. Se trata sobre las cuatro velas de la corono del adviento. El poema original está más abajo, después de mi traducción al español.
Cuatro velas ardían sobre la corona de adviento. Todo estaba quieto. Tan quito, que se podía escuchar como las velas empezaban a hablar. La primera vela suspira y dijo: “Yo me llamo Paz. Mi luz brilla, pero los seres humanos no mantienen la paz, ellos no quieren la paz.” Su luz se hacía cada vez más pequeña hasta que se extinguió.
La segunda vela titilaba y dijo: “Yo me llamo Fe. Pero soy superflua. Los seres humanos ya no quieren saber nada de Dios. No tienen más sentido, que siga ardiendo.” Una corriento de aire sóplo por el cuarto y la segunda vela se apagó.
En voz baja y muy triste la tercera vela tomó la palabra: “Yo me llamo Amor. Ya no tenga más fuerza para seguir ardiendo. Los seres humanos me dejan de lado. Ellos sólo se ven a si mismos y no a los demás, a aquellos a los que ellos deben amar.” Y con una última llamarada también está luz se apagó.
Entonces entró un niño al cuarto. El observó las velas y dijo: “Pero, si, ustedes deben arder y no estar apagadas!” y el niño empezó a llorar.
En ese momento la cuarta vela tomó la palabra. Ella dijo: “No tengas miedo. Mientras yo arda, podemos prender las otras las otras velas. Yo soy la Esperanza.”
Con un pedazito de madera el niño tomó la luz de esta vela y prendió las luces de las demás otra vez.
Mit einem Streichholz nahm das Kind das Licht von dieser Kerze und zündete die anderen Lichter wieder an.
Versión Alemana (autor desconocido):
Vier Kerzen brannten am Adventskranz. Es war ganz still. So still, dass man hörte, wie die Kerzen zu reden begannen. Die erste Kerze seufzte und sagte: „Ich heiße Frieden. Mein Licht leuchtet, aber die Menschen halten keinen Frieden, sie wollen mich nicht.“ Ihr Licht wurde immer kleiner und verlosch schließlich ganz.
Die zweite Kerze flackerte und sagte: „Ich heiße Glauben. Aber ich bin überflüssig. Die Menschen wollen von Gott nichts mehr wissen. Es hat keinen Sinn mehr, dass ich brenne.“ Ein Luftzug wehte durch den Raum, und die zweite Kerze war aus.
Leise und sehr traurig meldete sich nun die dritte Kerze zu Wort: „Ich heiße Liebe. Ich habe keine Kraft mehr zu brennen. Die Menschen stellen mich an die Seite. Sie sehen nur sich selbst und nicht die anderen, die sie lieb haben sollen.“ Und mit einem letzten Aufflackern war auch dieses Licht ausgelöscht.
Da kam ein Kind in das Zimmer. Es schaute die Kerzen an und sagte: „Aber, aber, ihr sollt doch brennen und nicht aus sein!“ Und fast fing es an zu weinen.
Da meldete sich auch die vierte Kerze zu Wort. Sie sagte: „Hab keine Angst! Solange ich brenne, können wir auch die anderen Kerzen wieder anzünden. Ich heiße Hoffnung.“
Mit einem Streichholz nahm das Kind das Licht von dieser Kerze und zündete die anderen Lichter wieder an.

La Corona de Adviento


La corona de adviento es muy conocida mundialmente y usada durante diciembre. Las cuatro velas represantan los cuatro domingos antes de la navidad y se va prendiendo una vela por cada domingo. Aunque es un objeto simple, como la mayoría de las cosas, saber su significado original es casi imposible. Hay mucha información en internet y muchas formas de usarla, los diferentes significados para las velas e incluso los colores de las mismas varían de país a país, de ciudad a ciudad, de casa a casa. Pero nos basta observar la corona de adviento y algo de la historia para llegar cerca a su significado.
  • Corono hecha del árbol perenne. La corono está hecha de ramas de un árbol abeto. Aunque aquí se podrían usar diferentes tipos de árboles. Los abetos son árboles típicos de zonas que llegan a tener un invierno muy frío (con temperaturas bajo cero y caída de nieve), explicándolo de una manera simple.
  • Las cuatro velas. Existen cuatro velas y su significado puede variar. La tradición actual es de prender una vela en cada uno de los cuatro domingos precedentes a la navidad. Oficialmente la primera corona de adviento fue hecha por el pastor protestante alemán llamado Johann Hinrich Wichern, que queriendo responder a la pregunta de unos niños de cuando llegaría la navidad, construyo un anillo dónde puso diecinueve pequeñas velas rojas y cuatro velas velones blancos represantando a los días de la semana y en especial los domingos antes de la navidad.
  • La corona de ramas en otras culturas. Ya muchas culturas antes del cristianismo usaban coronas de ramas ya que las plantas representan poder, salud. Obviamente también se ven muy bien como adorno dentro de la casa, por no mencionar también su agradable aroma.
  • La corona pagana. Hay pruebas de que los antiguos germanos utilizaban una corona de ramas dónde prendían velas. Con qué significado o cuántas velas prendían no lo he podido encontrar en el internet (si saben algo compartan 🙂  … ). Así como el árbol de navidad, la corona también parece haber sido una tradición pagana. Estando uno en Europa en pleno invierno se sienten muchas cosas. Es todo muy tranquilo. Muchos animales invernan, los bosques que en verano están llenos de vida han perdido su color verde y están cubiertos de nieve, el frío terrible que te obliga a buscar reposo en un lugar caliente; y la poca cantidad de horas con luz de sol (ocho horas por día). No cabe duda que ver en pleno invierno un árbol perenne impresiona. Es una de las muy pocas plantes que sigue verde en pleno invierno, lo que le añade un significado de poder, de haber vencido al invierno. Estar en casa, donde hay calor, comida, seguridad y protección pasa perfecto con tener adornos de este árbol. Y tener velas prendidas le da a todo un ambiente hermoso, sabiendo que el invierno es pasajero y que de todas maneras la primavera le seguirá.
  • La forma de la corona. La corona es circular (soy un genio!). Viendo este detalle, porque no hacían esta decoración cuadrada, hexagonal o rectangular? Utilizando ramas de árboles probablemente se llegue más fácil a una forma circular. Aparte de eso el círculo es un símbolo universal, represante el ciclo de la vida, el ciclo del año. Un símbolo que pasa muy bien en un invierno, que es sólo una parte de la vida, y no toda la vida. Un símbolo de esperanza.
La corona de adviento es probablemente un símbolo innato en la mente del ser humano, un símbolo en la naturaleza que el ser humano llego a comprender y lo adoptó. Es un símbolo que en pleno invierno acompaña, dando esperanza por lo verde de sus ramas, tranquilidad por el movimiento de las llamas de las velas prendidas, alegría por sus diferentes colores.